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¿Ottón conspiró con Patey para ocultar nexos narcos en comisión legislativa?

¿Ottón conspiró con Patey para ocultar nexos narcos en comisión legislativa?

La historia circense de hoy nos la trae Don David Patey quien cambia su increíble historia por otra más inverosímil, al decir que los $150 mil dólares que don Juan Carlos Bolaños le pidió en mi nombre eran a cambio de desaparecer un supuesto expediente de narcotráfico donde se investiga al empresario deportivo, pero en la comisión legislativa, bajo juramento, afirmó que el dinero solicitado por Bolaños era para que yo pagara una hipoteca.

Patey le ocultó información a los diputados en común acuerdo con su el diputado anfitrión con el que se reunió por “varias horas en un lugar fuera del congreso de previo a la comparecencia” ¿Por qué don Ottón consideró “más atinado” reservarse esos datos ante los diputados? ¿Será por la misma razón por la que ocultó su nexo con Holcim?

Mentir bajo juramento no es solamente exagerar o distorsionar hechos, también incluye el ocultarlos. Ahí tiene la Fiscalía el primer confeso de faltar a la verdad en la comisión del #cementazo instigado por un señor diputado ¿Será que actúa?

Crónicas de lo inverosímil y la mala fe

Una semana atrás el mismo medio de comunicación “denunció” que los $150 mil tenían como fin pagar mis créditos porque que tengo dos viviendas. De forma clara expliqué que ambas tienen sus hipotecas con varias décadas de plazo para pagar, con créditos otorgados en el sistema financiero, todo en regla, acorde a mi salario de magistrado y al de mi esposa que es abogada.

Ese mismo medio publicó también las fotografías de mi familia, en la misma noticia que se informa que se me retiraron las escoltas del Ministerio de Seguridad Pública. A las pocas horas se presentó un incidente de seguridad en el que intervinieron autoridades judiciales.

Hoy me hacen portada con lo que Patey dice que Bolaños le dijo en una supuesta reunión donde no estuve, porque don David también ya confesó que no me conoce, que nunca nos hemos visto.

Esta historia ya tiene matices de película de espionaje, delirio o tontería ¿Cómo se desaparece un supuesto expediente de narcotráfico con escuchas telefónicas? 🤦🏻‍♂️

Es imposible, no hace falta trabajar en el Poder Judicial para saber que esa información tiene las suficientes medidas de seguridad como para que una incursión de un encapuchado nocturno pueda desaparecerla ¿Y a los jueces, fiscales y policías judiciales que conocen del caso también había que desaparecerlos o les iba a dar amnesia? Una historia que parece influenciada por excesos televisivos o de otro tipo.

Don David y don Ottón

Patey, como lo indica en la misma entrevista, ha sido investigado por narcotráfico y lavado, se ha reunido con informantes que le han dado detalles de las investigaciones, como la cantidad de agentes del OIJ asignados a su caso y lo que tiene que decir por teléfono para que se escuche en las supuestas intervenciones… todo esto se lo confesó a don Ottón Solís pero él le dijo que mejor no lo dijera en la comparecencia legislativa.

De mero morbo

¿Qué tengo que ver en esta historia? Nada, pero soy portada.

No tengo relación con el negocio del cemento, no nombro juntas directivas, no cambio reglamentos ni apresuro desembarcos, no hice nada para el crédito del BCR, entonces se me obligó a exponer mi vida privada matrimonial para probar mi inocencia.

¿Se puede desaparecer los archivos físicos, digitales, grabaciones y personal de una investigación contra el crimen organizado y que nadie se dé cuenta? ¡Jamás! ¿Qué relación tiene esto con el cementazo? Ninguna, salvo que Patey y Bolaños vendían cemento.

El 70% de la entrevista la utiliza el señor Patey para convencernos de que no tiene ningún vínculo con el narcotráfico, ni legitima capitales.  ¿Por qué Ottón decidió ocultar esto? ¿Qué sabe Ottón que nosotros no?

Este asedio no se detiene, se ha insinuado maliciosamente que Bolaños y mi persona tenemos una relación sentimental , esto también queda como otra infamia registrada en esta entrevista cuando se afirma que el importador de cemento y yo nos reuníamos en cuartos de hotel ¡Ya basta!

Patey ahora sí hizo lo correcto

(Ottón) me dijo: “No te conviene hablar en la comparecencia (legislativa) del tema del narcotráfico, el tema del otro, el tema este”, confiesa Patey y así fue como el diputado fraguó uno de los golpes más bajos que se me ha proferido en esa comisión pero hoy se destapa todo lo que quiso ocultar.

No conozco a Patey y él mismo lo ha aceptado. No estuve en reuniones con él, pero lo felicito por no reservarse el trato que le propuso don Ottón en comisión porque eso demuestra esa agenda oculta de tapar gente limpiándose en mi.

Lo único que quedó claro es que el diputado y empresario tienen más en común que lucrar con garroteras.

¿Cuántos más acuerdos ocultos faltan por descubrir?

 

 

Sobre el condominio en Jacó

Sobre el condominio en Jacó

Un medio de comunicación “informa” que tengo un condominio en playa Jacó el cual cuenta con una hipoteca con Scotiabank. Mañana usted podría leer titulares como “Magistrado suspendido respira”, pero con un enfoque torcido que le haga pensar a la población que hay algo de irregular con eso.

Adquirir una propiedad mediante préstamo, a pagar en un plazo de 30 años, no tiene absolutamente nada de anómalo. Mi salario como funcionario público me permitió realizar esa inversión, sin dejar de lado que en mi casa el ingreso es mayor que el de mi salario ya que mi esposa trabaja fuera del hogar en el ejercicio de su profesión como abogada.

Los documentos de ese apartamento son públicos, están en el Registro de la Propiedad y su negociación está respaldada por todos los trámites bancarios que avalaron el crédito hipotecario.

Como he manifestado públicamente no tengo participación en sociedades, lo que tengo está a mi nombre y no tengo nada oculto, es lo que es. Mis cuentas están a la disposición de la Comisión Investigadora de los Créditos Bancarios, el Poder Judicial y mi patrimonio forma parte de la declaración de bienes que debo rendir como funcionario público.

También mi historial médico y mi vida personal es pública. Estoy entre las personas más escrutadas de este país y quien más tiene que defenderse de acusaciones sin fundamento.

Es un hecho que en momentos que se me intenta enlodar con toda clase de males, endosándome una inexistente relación con la importación de cemento, nombramientos en Juntas Directivas, modificaciones de reglamentos y felicitaciones por desembarques, todo esto es parte del combo de la mala fe.

Totalmente malintencionado

Vincular mi patrimonio con supuestos préstamos a una persona que no conozco, utilizando a una persona que conozco poco, no solo carece de fundamento, sino que es malediciente.

El señor David Patey aclaró públicamente que no me conoce y en la supuesta reunión donde Juan Carlos Bolaños solicitó que me prestara dinero no estuve, así lo confesó también el empresario norteamericano. El empresario, de forma espontánea, también indicó a los medios al salir de la comparecencia que llegó a la Asamblea Legislativa después de acordarlo así con Ottón Solís. ¿Sospechoso? Absolutamente, pero todavía más sospechoso que ahora utilizan unas declaraciones que el mismo empresario dice son difícil de creer, para indicar que la increíble solicitud de préstamo era para pagar un crédito bancario que se acababa de adquirir.

Con mis ingresos de los últimos años, es difícil llegar a comprar un apartamento de ese valor al contado, por eso se hace con un crédito hipotecario como la mayoría de la población logra hacerse de sus cosas.

A mi nadie me regala dinero ni me dan obsequios, no soy el único funcionario judicial que mediante el sistema financiero formal hace el esfuerzo de adquirir dos viviendas con hipoteca, todo acorde al ingreso y administrando bien los recursos familiares.

La vivienda que también se menciona en el reportaje, ubicada en Cartago está hipotecada, se paga mensualmente en Scotiabank y la documentación del crédito está disponible para las autoridades que consideren pertinente investigarlo.

Estoy tranquilo porque todo está claro, la intranquilidad la sienten quienes tienen que recurrir diariamente al levantamiento de falsos.

Lecturas recomendadas:

Tergiversación de lo normal por fines políticos

Denuncias inverosímiles con fines inexplicables. 

Foto por: Gewel M.

Denuncias inverosímiles con fines “inexplicables”

Denuncias inverosímiles con fines “inexplicables”

Aunque parezca increíble, la Corte Suprema de Justicia se está prestando para la desnaturalización de su razón de ser, algo que genera profundo riesgo a la seguridad jurídica que sostiene la democracia: las denuncias inexplicables.

Por un lado me denuncian por supuestamente apropiarme de un expediente (como si esto fuera posible) y por otro lado mis compañeros que viajan con pasaporte diplomático todo el tiempo deciden que hay algo anómalo en las maletas de un magistrado.

Sobre la supuesta valija diplomática.

En el ampliamente conocido viaje a Panamá, al ingreso al país utilicé el pasaporte diplomático porque ya estaba en funciones, pero mis valijas no tienen privilegios: fueron revisadas como se hace con todo viajero ya que los únicos que tienen valija diplomática son los diplomáticos, los magistrados no tenemos (todo magistrado ha salido del país y lo tiene muy claro.) La investigación sobre mi “valija diplomática” no tendrá mayor sorpresa salvo que me inventen una valija diplomática, algo a lo que espero esto no llegue porque desataría nefasto precedente.

La apropiación del expediente libertario.

El expediente del caso por estafa, en el que figuran varios dirigentes libertarios llegó a mi para ser resuelto y ahora esto es denunciado por la magistrada doña Doris Arias.

Cuando el asunto llegó a la Sala III el expediente tuvo que superar el filtro de admisibilidad el cual estuvo a cargo del entonces magistrado presidente de la Sala III don Carlos Chinchilla, quien estudió el expediente y lo consideró admisible para su estudio por el fondo.

A favor de la propuesta de don Carlos estuvimos el entonces magistrado don Jesús Ramírez, doña Doris Arias, don Enrique Desanti (magistrado suplente) y mi persona. Se admitió de forma unánime.

Después de ese primer paso, la admisibilidad, se ingresa al análisis de fondo. La letrada Lennis Astúa recibe instrucciones del letrado al que ella estaba sustituyendo, este le indicó que ese expediente correspondía a mi despacho, lo hicieron llegar y procedí a dirigir el proyecto de sentencia conforme a la legalidad.

No tenía razones para inhibirme (como se le llama jurídicamente cuando el juez manifiesta que no puede atender el caso por diferentes razones como lo es el ser amigo de una de las partes) ya que no conozco a los imputados.

En este juicio fueron condenados don Ronaldo Alfaro y don Carlos Solano, mientras que el tercer imputado, don Roger Segura, falleció.

“¿Y don Otto Guevara?” sería la pregunta lógica después de ver la imagen que circula de la fiesta de cumpleaños de don Ronny Monge donde aparezco. Resulta que Guevara fue testigo en esa causa, no imputado (aunque de igual forma no soy su amigo).

El informe de la comisión es predecible.

Una comisión de la Asamblea Legislativa que presentará un informe tan serio, no debería adelantar criterios, ser tan parcial y doblegar la voluntad de magistrados que en desesperación por quedar bien con el jurado, hacen denuncias inexplicables.

En la controvertida decisión que tomamos en la Sala III, no hay mala fe, tráfico de influencias, ni nada ilegal, por más que quieran hacerlo ver así. Así que estas denuncias inexplicables más bien hacen parecer lo contrario.

Para verdades el tiempo.

Leer:

 

La tergiversación de lo normal por fines políticos

La tergiversación de lo normal por fines políticos

Se me endosan actuaciones indebidas cuando ejercí como subjefe del Ministerio Público.

Esto es “parte” de la operación control de los efectos del #cementazo, porque algo es claro, ni todo es lo que parece ser, ni a todos les sirve que los verdaderos responsables salgan a la luz.

Es lógico que nuevamente la relación con el tema de los créditos aquí es más que nula, sin embargo he reiterado hasta la saciedad que se me pide la renuncia o que me revoquen el nombramiento y me manden a la cárcel por asuntos en los que no tengo injerencia como lo es el nombramiento de Juntas Directivas, modificaciones de reglamentos, créditos bancarios, comercio internacional de cemento y felicitaciones por desembarcos.

Pero como no sé de eso, entonces comparecí en el Parlamento por un viaje personal a Panamá, dar una dirección en el Poder Judicial y desestimar una causa, junto a otros cuatro magistrados, donde si quiera fui magistrado instructor.

La investigación de mi vida empieza a tomar matices infinitos, al punto que se me pide responder por actos ajenos, palabras y documentos ajenos, mediante la inversión de la carga de la prueba: “soy culpable salvo que logre aportar pruebas en contrario”, por lo que en esa línea aclaro lo siguiente:

    • Sobre el Alcalde Araya: en el sistema informático judicial de la fiscalía fue incluido su nombre en una causa que no figuraba y de ese dato equivocado surgió una noticia. Don Johnny no era imputado y así se consignó en un documento del Ministerio Público que aclaró el error conforme a la legalidad. Y de acuerdo a lo que reporta La Nación, pareciera que se corrigió la información tal como se hace con cualquier ciudadano mediante la actualización de la información, en cumplimiento de la ley de protección de la persona frente al tratamiento de sus datos personales. 
    • Sobre el Alcalde Thompson: como hecho notorio el alcalde de Alajuela fue arrestado en medio de una investigación por la comisión de un supuesto delito. El Ministerio Público solicitó información como normalmente lo hace conforme a los deberes, ya que de acuerdo a la Ley Orgánica del Ministerio Público  el Fiscal General ejerce la acción penal, delegada en los fiscales, por lo que es su obligación dar cuenta de cualquier caso de relevancia porque las decisiones de los inferiores pueden acarrear responsabilidad administrativa al jerarca. El señor Thompson no recibió ningún trato preferencial, de hecho estuvo detenido y se le suspendió de su cargo. (Ver más sobre este tema: Politización del MP)
    • Sobre el Alcalde Córdoba: no recuerdo haber recibido llamadas del alcalde de San Carlos durante el allanamiento a la municipalidad, sin embargo lo normal para casos como este es que la respuesta es que no tengo información que brindarle, que contacte a la fiscalía encargada por medio de su abogado.

Me adelanto a contestar la pregunta obvia de cómo es que mi teléfono lo tienen tantas personas: ocupé diferentes posiciones en el Ejecutivo en dos administraciones y mi número está en manos de no pocas personas, entre ellos periodistas, dirigentes comunales, jefes policiales, parlamentarios, ministros de Estado, la misma Casa Presidencial.

Además, por la posición ocupada en el Ministerio Público, podría asegurar que mi teléfono tiene casi que característica de “número público” en la institución donde tantas veces coordinamos asuntos de día y de noche, cuando fuere necesario.

Seguiré aclarando todo lo que se me endose porque es mi única herramienta ante la campaña de mala fe.

Leer: La gran cortina. 

Mi lucha contra la politización de la Fiscalía ahora me cuesta caro

Mi lucha contra la politización de la Fiscalía ahora me cuesta caro

 

“Recuerdo que recibí la llamada de Celso Gamboa (quien en ese momento era subjefe de la Fiscalía General) y me preguntó que si es cierto que se va a proceder a la detención del Alcalde. Yo en ese mismo momento le informo de que no, que nosotros todavía no habíamos tomado esa decisión al respecto, que me extrañaba que esa información hubiera surgido en la Fiscalía General. Entonces lo que me dice es que tenga cuidado, porque la Fiscalía no puede instrumentalizarse de manera política. Entonces yo le digo: don Celso, yo tengo casi 20 años de servicio como fiscal y sé cuáles son mis funciones y que no podemos confundir o desviar una acción de persecución penal con algo político. Al Ministerio Público no le interesa la política y si debe actuar contra cualquier persona que haya cometido un delito”, manifestó el exfiscal Edwin Retana a AmeliaRueda.com.

El Ministerio Público no puede instrumentalizarse de manera política ya que el poder de persecución debe dirigirse de forma proporcionada y justificada hacia los ciudadanos, teniendo también en cuenta quién es la persona que realiza la acción: y no me refiero al Alcalde de Alajuela, ni al operativo o la detención como tal, era por quién lo estaba dirigiendo. Ni Ottón Solís, ni ningún fiscal pueden hacer esto.

Días antes de la detención don Edwin visitó la Asamblea Legislativa en compañía de una candidata opositora a la reelección de Thompson, se le acusó de repartir currículums para aspirar a ser director del OIJ, aunque es de todos conocido que los diputados no nombran ese puesto.

También se reunió con dirigentes de la tendencia contraria a Thompson.

Pocas horas antes de la Asamblea Cantonal del Partido Liberación Nacional, donde Thompson presentaría su postulación (a contrapelo de los intereses de la tendencia que apoyaba don Edwin), se da la detención (aunque el Alcalde se presentó voluntariamente ante la autoridades ya que no estaba en la municipalidad porque disfrutaba de vacaciones), por un asunto relacionado con presuntas irregularidades en la entrega de patentes de licores.

Estuvo encarcelado trece horas, se le suspendió del cargo mientras continuaba la investigación de don Edwin por tráfico de influencias y prevaricato. Al final no hubo acusación y se determinó que en el gobierno local se actuó conforme a legalidad.

Esto generó una investigación interna en el Poder Judicial para determinar los motivos del entonces fiscal para proceder de la forma que lo hizo, sin embargo se pensionó a mitad del procedimiento.

¡Para verdades, el tiempo!

 

Sí, don Ottón estuvo en mi casa

Sí, don Ottón estuvo en mi casa

El 1º de junio del 2015, don Ottón estuvo en mi casa para conversar sobre un tema que era de gran interés para él.

No llegó de sorpresa, me había solicitado ese mismo día que le recibiera y como Subjefe del Ministerio Público (no era ministro como manifestó en el plenario) le abrí la puerta de mi hogar por su investidura de diputado, aunque era una conducta extraña que en su momento reporté a mi entonces jefe don Jorge Chavarría.

El contenido de la conversación no lo voy a hacer de conocimiento público por este medio, pero en la instancia de investigación que corresponda, sea legislativa o Tribunales de Justicia, con gusto colaboraré: es mi deber. Nada más puedo adelantar que el motivo de la reunión es distinto al que el señor Ottón indicó en el plenario: lo que dijo no es cierto.

A su vez, el mismo don Jorge Chavarría en el programa Hablando Claro lo señala: quería un acusador privado manejado desde su curul para acabar con sus enemigos políticos.

Espero que sus solicitudes no acogidas no sean la verdadera estrategia que utiliza para manchar mi nombre sin reparo alguno. Y es que no es la primera vez que Ottón narra hechos alternativos con un tema relacionado conmigo, ya que en el Semanario Universidad indicó lo siguiente:

“Antes el PUSC y el PLN se alternaban la elección de magistrados. Ahora las cosas son más complicadas y lentas, pero pude ver de nuevo a esos partidos actuar como en el pasado, al impedir que compareciera el magistrado Jesús Ramírez para reelegirse. De Celso Gamboa sé de estrategias para ganarse la voluntad de diputados. La mía me la quiso comprar pasándome información de todo lo que pasaba en el gobierno de Luis Guillermo ” Ottón Solís. Semanario Universidad.

Absolutamente falso. Don Ottón aquel día se retiró de casa con educación pero sin felicidad ya que mis respuestas jurídicas no fueron de su agrado, lo que él quería de mí como subjefe del Ministerio Público no fue satisfecho. Lo remití a que presentara su solicitud por la vía correspondiente, como efectivamente lo hizo.

Cuando me postulé para magistrado sabía que no contaba con su voto y lo acepté. Mi comunicación sobre el tema está en mi whatsapp y también en el de él salvo que la haya borrado:

otton solis celso gamboa

Confío que él revelará lo que vino a pedir a mi hogar por razones éticas y por mística.

Y al mismo tiempo, espero que no esté cohonestando una estrategia para sacarme de la Corte y colocar a alguien que le diga que sí a todo.

¡Para verdades, el tiempo!


Lectura obligatoria:

Medio digital quiere mi cabeza.

Fotografía de Ottón Solís por El Mundo.CR

¡Medio digital quiere mi cabeza!

¡Medio digital quiere mi cabeza!

La libertad de prensa y la libertad de expresión son la base de nuestra democracia, por lo
que como ciudadano costarricense y funcionario público siempre he aplaudido la labor de la prensa para señalar los puntos que deben ser investigados por ser de altísimo interés público.

No importa si el medio de comunicación tiene intereses o presiones del grupo económico del que forma parte ya que entre todos los medios de comunicación y ciudadanos debemos llegar a un balance en búsqueda de la verdad. Con mi blog busco ayudar a ese balance.

Lo que no se vale es el revanchismo, creación de cortinas de humo o el ataque injustificado con el fin de destruir la reputación y carrera de una persona.

El mismo medio que mediante un titular malicioso me vincula con acciones que favorecen al crimen organizado, es el mismo que presenta dos noticias igual de tendenciosas:

☓- Fiscal General y magistrado Celso Gamboa se contradicen con el “cementazo”.

☓- “Amiguismo” entre fiscal general y magistrado es inconveniente, señalan expertos”.

Sobre la primera nota, aclaro: es falso que haya acompañado al empresario Juan Carlos Bolaños a una audiencia al Ministerio Público.

Sobre la segunda, es tan absurda que quiere hacer ver mal situaciones que son normales en el ser humano, que es tener lazos de amistad.

Sobre el falso acompañamiento.

Ya como magistrado me dirigía a Tribunales y en las gradas JCB me reconoció: “Don Celso, qué bueno que lo veo, necesito un papel de la fiscalía y no entiendo dónde queda esa oficina de Probidad”.

El señor necesitaba una constancia, entonces como era de camino avanzamos juntos como un minuto y una vez le indiqué cuál era la oficina respectiva, nos despedimos.

En el momento que actos de amabilidad son señalados como corruptos, hay algo sospechoso en el dedo acusador.

A raíz de las maliciosas insinuaciones, mis asesores legales contactaron a los del señor Bolaños, quienes facilitaron el documento que el FISCAL ADJUNTO I Róger Solís Corea otorgó ese día, el cual reza:

CONSTANCIA: A quien interese, hago constar que al ser las catorce horas y veinte minutos del dieciocho de abril de 2017, consultado nuestro Sistema Electrónico de Gestión, el señor Juan Carlos Bolaños Rojas, céd. 01-1037-0745, no cuenta con ninguna causa abierta en la Fiscalía de Probidad, Transparencia y Anticorrupción”.

Ese documento será aportado a sede judicial con el fin de desacreditar el infundado rumor en cuanto a que lo acompañé a una audiencia.

Dado lo anterior, es jurídicamente imposible que le hiciera compañía en una indagatoria, entre muchas obvias razones, por una razón más sencilla: en ese momento
no era imputado (ni siquiera personaje público en polémica).

Ni siquiera el señor realizaba un trámite donde pudiese ocupar que se acelerara un proceso, que es algo propio del tráfico de influencias, delito el cual insinúan que cometí.

Sobre el “amiguismo” con el Fiscal General.

Al Fiscal General se le ataca porque trabajé con él, porque gozamos de buena amistad, lo cual es legal y esperable entre quienes fueron compañeros de trabajo cercanos. Además el Código Procesal Penal prevé los procedimientos para que un funcionario pueda apartarse de una investigación cuando goza de una amistad íntima con una persona investigada.

Si el conocerse, con otra persona, fueran razones suficientes para que un fiscal o un juez deban apartarse de conocer un caso, la justicia en este país tan pequeño sería imposible (en algún momento jueces, abogados particulares, defensores públicos o fiscales han sido profesor/alumno, compañeros de clase, compartido en eventos académicos, coincidieron en alguna actividad del Colegio de Abogados, etc., el círculo de los que se dedican exclusivamente a materia penal es relativamente pequeño).

Conozco a cada uno de los fiscales de este país, con la mayoría tengo buenas relaciones, mas no tengo amistad íntima con la mayoría de ellos y su profesionalismo es tan grande que nunca les ha impedido conocer a una persona para hacer bien su trabajo.

La labor profesional que hacemos en el Poder Judicial puede y debe ser debatida desde el ámbito técnico jurídico, pero nunca desde la perspectiva política, porque esto generaría inseguridad jurídica e indefensión a los ciudadanos.

Tengo la conciencia tranquila, aunque emocionalmente sí estoy afectado, pero me tengo que seguir defendiendo.

Leer:

Sensacionalismo y mala fe