Author: Celso Gamboa

Mi lucha contra la politización de la Fiscalía ahora me cuesta caro

Mi lucha contra la politización de la Fiscalía ahora me cuesta caro

 

“Recuerdo que recibí la llamada de Celso Gamboa (quien en ese momento era subjefe de la Fiscalía General) y me preguntó que si es cierto que se va a proceder a la detención del Alcalde. Yo en ese mismo momento le informo de que no, que nosotros todavía no habíamos tomado esa decisión al respecto, que me extrañaba que esa información hubiera surgido en la Fiscalía General. Entonces lo que me dice es que tenga cuidado, porque la Fiscalía no puede instrumentalizarse de manera política. Entonces yo le digo: don Celso, yo tengo casi 20 años de servicio como fiscal y sé cuáles son mis funciones y que no podemos confundir o desviar una acción de persecución penal con algo político. Al Ministerio Público no le interesa la política y si debe actuar contra cualquier persona que haya cometido un delito”, manifestó el exfiscal Edwin Retana a AmeliaRueda.com.

El Ministerio Público no puede instrumentalizarse de manera política ya que el poder de persecución debe dirigirse de forma proporcionada y justificada hacia los ciudadanos, teniendo también en cuenta quién es la persona que realiza la acción: y no me refiero al Alcalde de Alajuela, ni al operativo o la detención como tal, era por quién lo estaba dirigiendo. Ni Ottón Solís, ni ningún fiscal pueden hacer esto.

Días antes de la detención don Edwin visitó la Asamblea Legislativa en compañía de una candidata opositora a la reelección de Thompson, se le acusó de repartir currículums para aspirar a ser director del OIJ, aunque es de todos conocido que los diputados no nombran ese puesto.

También se reunió con dirigentes de la tendencia contraria a Thompson.

Pocas horas antes de la Asamblea Cantonal del Partido Liberación Nacional, donde Thompson presentaría su postulación (a contrapelo de los intereses de la tendencia que apoyaba don Edwin), se da la detención (aunque el Alcalde se presentó voluntariamente ante la autoridades ya que no estaba en la municipalidad porque disfrutaba de vacaciones), por un asunto relacionado con presuntas irregularidades en la entrega de patentes de licores.

Estuvo encarcelado trece horas, se le suspendió del cargo mientras continuaba la investigación de don Edwin por tráfico de influencias y prevaricato. Al final no hubo acusación y se determinó que en el gobierno local se actuó conforme a legalidad.

Esto generó una investigación interna en el Poder Judicial para determinar los motivos del entonces fiscal para proceder de la forma que lo hizo, sin embargo se pensionó a mitad del procedimiento.

¡Para verdades, el tiempo!

 

Escoltas, una necesidad amparada a derecho y no un lujo

Escoltas, una necesidad amparada a derecho y no un lujo

Se ha señalado de forma infundada que mentí a los magistrados sobre las medidas de seguridad conocidas como “escoltas”.  

Si una magistrada por error da un dato inexacto o incorrecto, no significa que haya mentido, pero tampoco esto significa que la persona que tiene el dato exacto haya faltado a la verdad. Si un medio de comunicación asevera en un titular que he mentido, falta a la ética periodística y desnuda su agenda.

Mi trabajo en Limón contra el crimen organizado y narcotráfico me generó una serie de enemigos, algunos de ellos reconocidos en juicios mediáticos quienes han expresado abiertamente sus amenazas.

En una oportunidad fui el objetivo de un atentado fallido ya que la bala no me alcanzó ni a las personas que me rodeaban, sin embargo, esto nunca me detuvo en mi lucha contra el crimen organizado.

Serví al país como Comisionado Nacional Antidrogas, Viceministro y Ministro de Seguridad y director de la DIS, posiciones en las que siempre tuve al narcotráfico como objetivo, ya que este delito destruye nuestra sociedad y genera más violencia.

Cuando empecé a trabajar en la Sala III fui consultado sobre las personas que me acompañan en la labor de seguridad, manifesté que son medidas extraprocesales fundadas en resoluciones emanadas de órganos competentes, palabras más, palabras menos, y no hubo dudas ni aclaraciones adicionales que me fueran solicitadas.

Si algún compañero o compañera interpretó mis palabras como si esto fuera parte de la Unidad de Víctimas y Testigos del Ministerio Público es un error, así como también lo es hacer público que un sujeto se encuentra bajo protección o no, porque en un tema tan sensible existe el deber legal de confidencialidad.

La protección que se me brinda es una necesidad, amparada a derecho. Mis fuertes e incansables acciones contra el crimen organizado generaron la necesidad de esa protección, la cual tiene un amplio fundamento legal: dictámenes de la Procuraduría General de la República N° C-064-1997 y C-293-2003, artículos 12, 139 inciso 3) y 140 incisos 6) y 16) de la Constitución Política, artículos 4 y 5 de la Convención Americana de Derechos Humanos, artículo 1, 2, 4, 8 incisos c) y d) y 22 de la Ley General de Policía .

La Unidad Especializada de la Dirección General de la Fuerza Pública brinda esta protección desde el 28 de febrero del 2015, a quienes aprovecho para expresar públicamente mi gratitud.

Quienes hemos recibido esta protección podemos dar fe que en todo momento se añora la libertad de la que goza todo costarricense en la calle, pero es el precio a pagar por dar la milla extra en la lucha contra la delincuencia.

Cientos de detractores me los he ganado por actuar con firmeza contra la delincuencia, de la cual necesito protección para poder seguir dando esa lucha por Costa Rica.

Ante lo que se me acusa me defiendo con la verdad

Ante lo que se me acusa me defiendo con la verdad

En la comparecencia ante los señores diputados de la Comisión Investigadora de los Créditos Bancarios respondí cada pregunta con la verdad, aunque sabía que sería muy doloroso ya que era necesario ventilar temas de mi vida familiar muy privados sobre el viaje a Panamá.

Aunque las preguntas no se enfocaron en lo que se esperaba como lo son los asuntos crediticios de una empresa importadora de cemento (razón de ser de la Comisión), se me señaló de mentir en mis manifestaciones previas a la prensa sobre el viaje a tierras canaleras.

En octubre del año pasado comuniqué en mi casa que iba para Panamá por motivos laborales para ocultar que me vería ahí con otra persona que no es costarricense, panameña o asiática, con quien no podía ser visto por razones estrictamente personales.

Cuando todo esto inició y un periodista me preguntó sobre este viaje, el mundo se me vino encima, pensé en mi hogar, que mi hijo estaba recién nacido para esas fechas y la tormenta que enfrentaría, por eso tuve la descontextualizada respuesta que viajé a comprar ropa de bebé (sí compré, pero no andaba en eso), ese ocultamiento a mi familia ya es burla y escarnio nacional, cuyas consecuencias personales estoy enfrentando.

En lo que tiene que ver con mi vida pública, mi trabajo como magistrado, sin ser perfecto no he fallado, por lo que las “mentiras” que se me endosan son de mala fe o conclusiones precipitadas:

➤El viaje a Panamá fue estrictamente personal y lo mantuve en secreto en el ámbito familiar. Por ende, toda la logística estuvo diseñada para que en mi casa no se dieran cuenta del motivo.  No quería toparme con nadie conocido, me hospedé en dos hoteles como parte de mi privacidad, y en más de una ocasión me tocó disimular con personas que me saludaron, entre ellas Bolaños, quien andaba en sus asuntos y estaba en solo UNO de los dos hoteles donde yo dormí.

➤Es falso que el letrado Justo Pastor López llamara de mi parte a Frankarlo Pessoa para asuntos relacionados con causas penales de créditos bancarios. Fui informado de una aparente situación muy grave en un juicio de Guillermo Quesada no relacionado con el asunto de la Comisión, lo hice de conocimiento del Ministerio Público (tal como corresponde) y le di un seguimiento básico, como lo indiqué claramente ante los señores diputados.

➤Es falso que mi letrado visitara la Fiscalía por razones distintas a la gran amistad que lo une con ex-compañeros con los que trabajó recientemente.

➤Es falso que acompañara a Bolaños a una audiencia o indagatoria en la Fiscalía. Lo que él necesitaba es similar a la hoja de delincuencia y la misma funcionaria Gabriela Quirós dejó claro en la Comisión que no le hice el trámite.

➤Es falso que don Ottón Solís me buscó exclusivamente para denunciar asuntos relacionados con un cantón guanacasteco, si lo mencionó cuando estuvo en mi casa fue circunstancial pero ahora se convirtió en su coartada para negar que me pidió perseguir penalmente a sus enemigos políticos, el entonces diputado Henry Mora y a los diputados Luis Vásquez y Jorge Rodríguez, lo remití donde el fiscal general quien es el único que puede investigar a miembros de Supremos Poderes. El no poder satisfacer a Solís me hizo merecedor de su odio pero yo no puedo actuar contra los deberes del cargo.

Mi vida está armada en la verdad y mi falla familiar de hace un año ya fue confesada no solo en mi casa, para mayor dolor lo tuve que hacer frente al país.

No tengo conocimiento, relación o nexos con créditos bancarios para importación de cemento, modificación de reglamentos, mensajes de whatsapp urgiendo y felicitando por desembarcos ni he estado en reuniones en Casa Presidencial, Asamblea Legislativa o ministerios sobre el tema.

Nunca he resuelto una causa penal contra Juan Carlos Bolaños, la sentencia de desestimación en favor de Otto Guevara Guth y Víctor Morales Zapata, se hizo por recomendación del Ministerio Público y el proyecto de desestimación estaba a cargo del magistrado presidente doctor Carlos Chinchilla, dicha sentencia la firmé junto a cuatro colegas magistrados.
IMPORTANTE:

➤El fiscal Ricky González, encargado del proyecto en el Ministerio Público, bajo fe de juramento, manifestó que NO recibió ninguna presión sobre este caso. De nadie, ni de Jorge Chavarría, a pesar de que este último lo está señalando como el único responsable.

➤El magistrado Chinchilla ha aclarado en medios que no es mi amigo y en lo laboral tampoco ha mostrado solidaridad o respeto por mis derechos. Confío que él manifestará bajo juramento en la comparecencia legislativa que no recibió presiones mías para la resolución desestimatoria en la causa contra Guevara y Zapata. Don Carlos es de los jueces más prestigiosos del país como para dejarse influenciar por algún colega.

➤Falta por comparecer  la letrada o letrado del magistrado Chinchilla que redactó el proyecto de desestimación, quien estoy seguro dirá la verdad y bajo fe de juramento dejará claro, como todos, que tampoco recibió presión alguna. A pesar de que don Carlos no es mi amigo, confío en su probidad y que saldrá bien librado de estos señalamientos.
Costarricense, las pruebas son contundentes, no hay espacio para tráfico de influencias de mi parte.

Es cierto que NO debí ir a Panamá, pero no tiene relación en absoluto con cemento chino pero sí con desaciertos personales sin relación a mi trabajo. Arreglé mi vida después de ese viaje y no sentí que fuera necesario dar pormenores en mi hogar, hoy ya todo se sabe y a nivel nacional.

El viaje a Panamá fue el último de su especie, fallé como esposo pero mi cargo lo he ejercido con probidad. Soy inocente y no descansaré hasta demostrarlo. Por esto, no me abstuve de declarar ante los señores diputados, en contra de las recomendaciones de mi doctor, familia y amigos.

Aunque no tiene nada de malo abstenerse de declarar, sí debo expresar que en algunos momentos sentí que no se busca solo la verdad, también hay intención de adelantar criterio, culpabilizar, humillar, herir y avergonzar al compareciente, sobre todo con hechos no relacionados con el ámbito de investigación de la Comisión.

 

La gran cortina

La gran cortina

Se dice que siempre es más vil, fácil y rápido destruir una reputación que ganar lenta y profesionalmente influencia y credibilidad(1)

Ayer vi en televisión una publicidad sobre mi caída y lo más doloroso es que yo todavía no me veo en el suelo, porque mientras esté vivo siempre voy a seguir en la lucha por demostrar mi inocencia.

Un juicio paralelo es el conjunto de informaciones aparecidas en los medios de comunicación sobre un asunto a tratar por el órgano judicial, que genera una valoración social del comportamiento de personas implicadas (2).

Lo he estado viviendo por lo que se me atribuyen actos ilegales a partir de premisas falsas, pero para poder continuar la página, debo hacer unas confesiones:

  • tuve problemas con algunos excesos: como cualquier ser humano, por el alto estrés relacionado con mi cargo, excesos que se daban en el ámbito estrictamente personal y que me llevaron a cometer errores en mi vida matrimonial, preocupado modifiqué algunos comportamientos que lo estaban deteriorando. Esto sucedió después de mi viaje a Panamá y antes del que hice a México este año. En México no hubo fiestas y mi único contacto con alcohol fue un brindis.
  • Sí conozco a Juan Carlos Bolaños y tengo muchos conocidos en común, más de los que uno pudiese esperar, pero no me une ningún vínculo de amistad personal con él que pudiese afectar mi labor como juez (ni en lo legal ni en lo ético).
  • Soy un apasionado por lo que hago, por ejercer justicia y por lograr ese objetivo no he tenido problemas en ganarme enemigos. Ahora muchos de ellos se alegran. Pero cada enemigo me lo he ganado haciendo el bien al país y en respeto de la ley (razón por la que se me brindan medidas de seguridad).
  • No he mentido con respecto al viaje a Panamá, aunque es evidente que no suministré toda la información. Cuando un periodista de un diario nacional me abordó para preguntarme sobre ese viaje, ocurrido muchos meses atrás, solo acaté a responderle respecto a UNA sola de las acciones que realicé en Panamá y fue la PRIMERA que se me vino a la mente, porque el periodista me estaba preguntando por un viaje que podía afectar mi vida privada, siendo mi esposa y mis hijos mi PRIORIDAD y por quienes estoy dispuesto a enfrentar cualquier tortura con tal de protegerlos.
  • Yo pagué mi tiquete, la tarjeta no me pertenece a mí, pero mucho menos pertenece a Juan Carlos Bolaños, de él nunca he recibido absolutamente nada.  La prueba correspondiente ya fue incorporada al expediente en el que acreditaré mi inocencia, sin exponer a mi familia.
  • Lo que he procurado mantener fuera del ojo público ha sido relacionado con mi vida privada, pero en todo lo demás desde un inicio he sido un libro abierto: mis cuentas bancarias y declaraciones de bienes las puse a disposición de las entidades que me están investigando. Yo mismo solicité la investigación que está en curso, estoy seguro de que haber fallado como esposo no me hace ser mal magistrado, aunque esto pese a quienes, por temas políticos, me catalogan de “derecha” o conservador.  A quienes tienen dudas, los invito a revisar mis resoluciones desde el ámbito jurídico.

El Gran Jefe

Mientras fui Ministro de Seguridad del Gobierno de Luis Guillermo Solís, faltaría a la verdad si digo que vi actos irregulares de su parte, de Mariano Figueres o de su equipo más cercano.

El Cementazo me tomó por sorpresa como a cualquier otro costarricense. Y al igual que muchos, jamás pensé que fuese a revelar tantos secretos del gobierno, pero mucho menos pensé que me fuese a reventar a mí, que no tengo nada que ver con créditos bancarios, modificaciones de reglamentos o acciones que pudiesen favorecer a un empresario.

La gran cortina de humo

Estimado(a) costarricense, en este momento hay suficientes pruebas de acciones irregulares, o cuando menos sospechosas, de funcionarios del gobierno. Pero de momento, únicamente hay suspensiones o consecuencias en el Poder Judicial.

Si se es acucioso con la investigación realizada en la Asamblea Legislativa, todas las personas del Poder Judicial que se han presentado a comparecer HAN NEGADO PRESIÓN ALGUNA PARA RESOLVER DE LA FORMA EN QUE LO HICIERON. Todas han negado mi participación en las deliberaciones jurídicas realizadas, han justificado que sus decisiones se ajustaron a las exigencias de las leyes, sin embargo sigo siendo señalado y peor aún, alguien ha insinuado que el verdadero Gran Jefe soy yo.  Es absurdo e insultante. Este es un tema el cual quienes han querido convertirse en paladines de la justicia y la decencia deberían aclarar.

Uno se pone a pensar en cómo hay algunas publicaciones que, a pesar de tener acceso a información privilegiada sobre este tema y que, más bien parecen proceder de una agencia de investigación, sean incapaces de revelar quién es ese Gran Jefe.

¿Podría estar cierto periodista utilizando fuentes ilegales de prueba DISque para hacer periodismo de investigación?

Yo no lo sé… Pero debería investigarse.

Si hay algo oscuro en el Poder Ejecutivo, Legislativo o Judicial, la prensa y opinión pública deben poner los reflectores en la oscuridad y desaparecer toda duda o evidenciarla.
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1- Texto tomado en parte y adaptado de Esquivel, Javier. «Golpes y juicios mediáticos: estrategias para la sucesión.» Mexican Times Piensa Global Opina Local, s.f.

2- Montalvo, Juan Carlos. «Los juicios paralelos en el proceso penal: ¿anomalía democrática o mal necesario?» Revista de Derecho y Política N°16, 2012: 105-125.