¿Ottón conspiró con Patey para ocultar nexos narcos en comisión legislativa?

¿Ottón conspiró con Patey para ocultar nexos narcos en comisión legislativa?

La historia circense de hoy nos la trae Don David Patey quien cambia su increíble historia por otra más inverosímil, al decir que los $150 mil dólares que don Juan Carlos Bolaños le pidió en mi nombre eran a cambio de desaparecer un supuesto expediente de narcotráfico donde se investiga al empresario deportivo, pero en la comisión legislativa, bajo juramento, afirmó que el dinero solicitado por Bolaños era para que yo pagara una hipoteca.

Patey le ocultó información a los diputados en común acuerdo con su el diputado anfitrión con el que se reunió por “varias horas en un lugar fuera del congreso de previo a la comparecencia” ¿Por qué don Ottón consideró “más atinado” reservarse esos datos ante los diputados? ¿Será por la misma razón por la que ocultó su nexo con Holcim?

Mentir bajo juramento no es solamente exagerar o distorsionar hechos, también incluye el ocultarlos. Ahí tiene la Fiscalía el primer confeso de faltar a la verdad en la comisión del #cementazo instigado por un señor diputado ¿Será que actúa?

Crónicas de lo inverosímil y la mala fe

Una semana atrás el mismo medio de comunicación “denunció” que los $150 mil tenían como fin pagar mis créditos porque que tengo dos viviendas. De forma clara expliqué que ambas tienen sus hipotecas con varias décadas de plazo para pagar, con créditos otorgados en el sistema financiero, todo en regla, acorde a mi salario de magistrado y al de mi esposa que es abogada.

Ese mismo medio publicó también las fotografías de mi familia, en la misma noticia que se informa que se me retiraron las escoltas del Ministerio de Seguridad Pública. A las pocas horas se presentó un incidente de seguridad en el que intervinieron autoridades judiciales.

Hoy me hacen portada con lo que Patey dice que Bolaños le dijo en una supuesta reunión donde no estuve, porque don David también ya confesó que no me conoce, que nunca nos hemos visto.

Esta historia ya tiene matices de película de espionaje, delirio o tontería ¿Cómo se desaparece un supuesto expediente de narcotráfico con escuchas telefónicas? 🤦🏻‍♂️

Es imposible, no hace falta trabajar en el Poder Judicial para saber que esa información tiene las suficientes medidas de seguridad como para que una incursión de un encapuchado nocturno pueda desaparecerla ¿Y a los jueces, fiscales y policías judiciales que conocen del caso también había que desaparecerlos o les iba a dar amnesia? Una historia que parece influenciada por excesos televisivos o de otro tipo.

Don David y don Ottón

Patey, como lo indica en la misma entrevista, ha sido investigado por narcotráfico y lavado, se ha reunido con informantes que le han dado detalles de las investigaciones, como la cantidad de agentes del OIJ asignados a su caso y lo que tiene que decir por teléfono para que se escuche en las supuestas intervenciones… todo esto se lo confesó a don Ottón Solís pero él le dijo que mejor no lo dijera en la comparecencia legislativa.

De mero morbo

¿Qué tengo que ver en esta historia? Nada, pero soy portada.

No tengo relación con el negocio del cemento, no nombro juntas directivas, no cambio reglamentos ni apresuro desembarcos, no hice nada para el crédito del BCR, entonces se me obligó a exponer mi vida privada matrimonial para probar mi inocencia.

¿Se puede desaparecer los archivos físicos, digitales, grabaciones y personal de una investigación contra el crimen organizado y que nadie se dé cuenta? ¡Jamás! ¿Qué relación tiene esto con el cementazo? Ninguna, salvo que Patey y Bolaños vendían cemento.

El 70% de la entrevista la utiliza el señor Patey para convencernos de que no tiene ningún vínculo con el narcotráfico, ni legitima capitales.  ¿Por qué Ottón decidió ocultar esto? ¿Qué sabe Ottón que nosotros no?

Este asedio no se detiene, se ha insinuado maliciosamente que Bolaños y mi persona tenemos una relación sentimental , esto también queda como otra infamia registrada en esta entrevista cuando se afirma que el importador de cemento y yo nos reuníamos en cuartos de hotel ¡Ya basta!

Patey ahora sí hizo lo correcto

(Ottón) me dijo: “No te conviene hablar en la comparecencia (legislativa) del tema del narcotráfico, el tema del otro, el tema este”, confiesa Patey y así fue como el diputado fraguó uno de los golpes más bajos que se me ha proferido en esa comisión pero hoy se destapa todo lo que quiso ocultar.

No conozco a Patey y él mismo lo ha aceptado. No estuve en reuniones con él, pero lo felicito por no reservarse el trato que le propuso don Ottón en comisión porque eso demuestra esa agenda oculta de tapar gente limpiándose en mi.

Lo único que quedó claro es que el diputado y empresario tienen más en común que lucrar con garroteras.

¿Cuántos más acuerdos ocultos faltan por descubrir?

 

 

Sobre el condominio en Jacó

Sobre el condominio en Jacó

Un medio de comunicación “informa” que tengo un condominio en playa Jacó el cual cuenta con una hipoteca con Scotiabank. Mañana usted podría leer titulares como “Magistrado suspendido respira”, pero con un enfoque torcido que le haga pensar a la población que hay algo de irregular con eso.

Adquirir una propiedad mediante préstamo, a pagar en un plazo de 30 años, no tiene absolutamente nada de anómalo. Mi salario como funcionario público me permitió realizar esa inversión, sin dejar de lado que en mi casa el ingreso es mayor que el de mi salario ya que mi esposa trabaja fuera del hogar en el ejercicio de su profesión como abogada.

Los documentos de ese apartamento son públicos, están en el Registro de la Propiedad y su negociación está respaldada por todos los trámites bancarios que avalaron el crédito hipotecario.

Como he manifestado públicamente no tengo participación en sociedades, lo que tengo está a mi nombre y no tengo nada oculto, es lo que es. Mis cuentas están a la disposición de la Comisión Investigadora de los Créditos Bancarios, el Poder Judicial y mi patrimonio forma parte de la declaración de bienes que debo rendir como funcionario público.

También mi historial médico y mi vida personal es pública. Estoy entre las personas más escrutadas de este país y quien más tiene que defenderse de acusaciones sin fundamento.

Es un hecho que en momentos que se me intenta enlodar con toda clase de males, endosándome una inexistente relación con la importación de cemento, nombramientos en Juntas Directivas, modificaciones de reglamentos y felicitaciones por desembarques, todo esto es parte del combo de la mala fe.

Totalmente malintencionado

Vincular mi patrimonio con supuestos préstamos a una persona que no conozco, utilizando a una persona que conozco poco, no solo carece de fundamento, sino que es malediciente.

El señor David Patey aclaró públicamente que no me conoce y en la supuesta reunión donde Juan Carlos Bolaños solicitó que me prestara dinero no estuve, así lo confesó también el empresario norteamericano. El empresario, de forma espontánea, también indicó a los medios al salir de la comparecencia que llegó a la Asamblea Legislativa después de acordarlo así con Ottón Solís. ¿Sospechoso? Absolutamente, pero todavía más sospechoso que ahora utilizan unas declaraciones que el mismo empresario dice son difícil de creer, para indicar que la increíble solicitud de préstamo era para pagar un crédito bancario que se acababa de adquirir.

Con mis ingresos de los últimos años, es difícil llegar a comprar un apartamento de ese valor al contado, por eso se hace con un crédito hipotecario como la mayoría de la población logra hacerse de sus cosas.

A mi nadie me regala dinero ni me dan obsequios, no soy el único funcionario judicial que mediante el sistema financiero formal hace el esfuerzo de adquirir dos viviendas con hipoteca, todo acorde al ingreso y administrando bien los recursos familiares.

La vivienda que también se menciona en el reportaje, ubicada en Cartago está hipotecada, se paga mensualmente en Scotiabank y la documentación del crédito está disponible para las autoridades que consideren pertinente investigarlo.

Estoy tranquilo porque todo está claro, la intranquilidad la sienten quienes tienen que recurrir diariamente al levantamiento de falsos.

Lecturas recomendadas:

Tergiversación de lo normal por fines políticos

Denuncias inverosímiles con fines inexplicables. 

Foto por: Gewel M.

Denuncias inverosímiles con fines “inexplicables”

Denuncias inverosímiles con fines “inexplicables”

Aunque parezca increíble, la Corte Suprema de Justicia se está prestando para la desnaturalización de su razón de ser, algo que genera profundo riesgo a la seguridad jurídica que sostiene la democracia: las denuncias inexplicables.

Por un lado me denuncian por supuestamente apropiarme de un expediente (como si esto fuera posible) y por otro lado mis compañeros que viajan con pasaporte diplomático todo el tiempo deciden que hay algo anómalo en las maletas de un magistrado.

Sobre la supuesta valija diplomática.

En el ampliamente conocido viaje a Panamá, al ingreso al país utilicé el pasaporte diplomático porque ya estaba en funciones, pero mis valijas no tienen privilegios: fueron revisadas como se hace con todo viajero ya que los únicos que tienen valija diplomática son los diplomáticos, los magistrados no tenemos (todo magistrado ha salido del país y lo tiene muy claro.) La investigación sobre mi “valija diplomática” no tendrá mayor sorpresa salvo que me inventen una valija diplomática, algo a lo que espero esto no llegue porque desataría nefasto precedente.

La apropiación del expediente libertario.

El expediente del caso por estafa, en el que figuran varios dirigentes libertarios llegó a mi para ser resuelto y ahora esto es denunciado por la magistrada doña Doris Arias.

Cuando el asunto llegó a la Sala III el expediente tuvo que superar el filtro de admisibilidad el cual estuvo a cargo del entonces magistrado presidente de la Sala III don Carlos Chinchilla, quien estudió el expediente y lo consideró admisible para su estudio por el fondo.

A favor de la propuesta de don Carlos estuvimos el entonces magistrado don Jesús Ramírez, doña Doris Arias, don Enrique Desanti (magistrado suplente) y mi persona. Se admitió de forma unánime.

Después de ese primer paso, la admisibilidad, se ingresa al análisis de fondo. La letrada Lennis Astúa recibe instrucciones del letrado al que ella estaba sustituyendo, este le indicó que ese expediente correspondía a mi despacho, lo hicieron llegar y procedí a dirigir el proyecto de sentencia conforme a la legalidad.

No tenía razones para inhibirme (como se le llama jurídicamente cuando el juez manifiesta que no puede atender el caso por diferentes razones como lo es el ser amigo de una de las partes) ya que no conozco a los imputados.

En este juicio fueron condenados don Ronaldo Alfaro y don Carlos Solano, mientras que el tercer imputado, don Roger Segura, falleció.

“¿Y don Otto Guevara?” sería la pregunta lógica después de ver la imagen que circula de la fiesta de cumpleaños de don Ronny Monge donde aparezco. Resulta que Guevara fue testigo en esa causa, no imputado (aunque de igual forma no soy su amigo).

El informe de la comisión es predecible.

Una comisión de la Asamblea Legislativa que presentará un informe tan serio, no debería adelantar criterios, ser tan parcial y doblegar la voluntad de magistrados que en desesperación por quedar bien con el jurado, hacen denuncias inexplicables.

En la controvertida decisión que tomamos en la Sala III, no hay mala fe, tráfico de influencias, ni nada ilegal, por más que quieran hacerlo ver así. Así que estas denuncias inexplicables más bien hacen parecer lo contrario.

Para verdades el tiempo.

Leer:

 

La tergiversación de lo normal por fines políticos

La tergiversación de lo normal por fines políticos

Se me endosan actuaciones indebidas cuando ejercí como subjefe del Ministerio Público.

Esto es “parte” de la operación control de los efectos del #cementazo, porque algo es claro, ni todo es lo que parece ser, ni a todos les sirve que los verdaderos responsables salgan a la luz.

Es lógico que nuevamente la relación con el tema de los créditos aquí es más que nula, sin embargo he reiterado hasta la saciedad que se me pide la renuncia o que me revoquen el nombramiento y me manden a la cárcel por asuntos en los que no tengo injerencia como lo es el nombramiento de Juntas Directivas, modificaciones de reglamentos, créditos bancarios, comercio internacional de cemento y felicitaciones por desembarcos.

Pero como no sé de eso, entonces comparecí en el Parlamento por un viaje personal a Panamá, dar una dirección en el Poder Judicial y desestimar una causa, junto a otros cuatro magistrados, donde si quiera fui magistrado instructor.

La investigación de mi vida empieza a tomar matices infinitos, al punto que se me pide responder por actos ajenos, palabras y documentos ajenos, mediante la inversión de la carga de la prueba: “soy culpable salvo que logre aportar pruebas en contrario”, por lo que en esa línea aclaro lo siguiente:

    • Sobre el Alcalde Araya: en el sistema informático judicial de la fiscalía fue incluido su nombre en una causa que no figuraba y de ese dato equivocado surgió una noticia. Don Johnny no era imputado y así se consignó en un documento del Ministerio Público que aclaró el error conforme a la legalidad. Y de acuerdo a lo que reporta La Nación, pareciera que se corrigió la información tal como se hace con cualquier ciudadano mediante la actualización de la información, en cumplimiento de la ley de protección de la persona frente al tratamiento de sus datos personales. 
    • Sobre el Alcalde Thompson: como hecho notorio el alcalde de Alajuela fue arrestado en medio de una investigación por la comisión de un supuesto delito. El Ministerio Público solicitó información como normalmente lo hace conforme a los deberes, ya que de acuerdo a la Ley Orgánica del Ministerio Público  el Fiscal General ejerce la acción penal, delegada en los fiscales, por lo que es su obligación dar cuenta de cualquier caso de relevancia porque las decisiones de los inferiores pueden acarrear responsabilidad administrativa al jerarca. El señor Thompson no recibió ningún trato preferencial, de hecho estuvo detenido y se le suspendió de su cargo. (Ver más sobre este tema: Politización del MP)
    • Sobre el Alcalde Córdoba: no recuerdo haber recibido llamadas del alcalde de San Carlos durante el allanamiento a la municipalidad, sin embargo lo normal para casos como este es que la respuesta es que no tengo información que brindarle, que contacte a la fiscalía encargada por medio de su abogado.

Me adelanto a contestar la pregunta obvia de cómo es que mi teléfono lo tienen tantas personas: ocupé diferentes posiciones en el Ejecutivo en dos administraciones y mi número está en manos de no pocas personas, entre ellos periodistas, dirigentes comunales, jefes policiales, parlamentarios, ministros de Estado, la misma Casa Presidencial.

Además, por la posición ocupada en el Ministerio Público, podría asegurar que mi teléfono tiene casi que característica de “número público” en la institución donde tantas veces coordinamos asuntos de día y de noche, cuando fuere necesario.

Seguiré aclarando todo lo que se me endose porque es mi única herramienta ante la campaña de mala fe.

Leer: La gran cortina. 

Mi lucha contra la politización de la Fiscalía ahora me cuesta caro

Mi lucha contra la politización de la Fiscalía ahora me cuesta caro

 

“Recuerdo que recibí la llamada de Celso Gamboa (quien en ese momento era subjefe de la Fiscalía General) y me preguntó que si es cierto que se va a proceder a la detención del Alcalde. Yo en ese mismo momento le informo de que no, que nosotros todavía no habíamos tomado esa decisión al respecto, que me extrañaba que esa información hubiera surgido en la Fiscalía General. Entonces lo que me dice es que tenga cuidado, porque la Fiscalía no puede instrumentalizarse de manera política. Entonces yo le digo: don Celso, yo tengo casi 20 años de servicio como fiscal y sé cuáles son mis funciones y que no podemos confundir o desviar una acción de persecución penal con algo político. Al Ministerio Público no le interesa la política y si debe actuar contra cualquier persona que haya cometido un delito”, manifestó el exfiscal Edwin Retana a AmeliaRueda.com.

El Ministerio Público no puede instrumentalizarse de manera política ya que el poder de persecución debe dirigirse de forma proporcionada y justificada hacia los ciudadanos, teniendo también en cuenta quién es la persona que realiza la acción: y no me refiero al Alcalde de Alajuela, ni al operativo o la detención como tal, era por quién lo estaba dirigiendo. Ni Ottón Solís, ni ningún fiscal pueden hacer esto.

Días antes de la detención don Edwin visitó la Asamblea Legislativa en compañía de una candidata opositora a la reelección de Thompson, se le acusó de repartir currículums para aspirar a ser director del OIJ, aunque es de todos conocido que los diputados no nombran ese puesto.

También se reunió con dirigentes de la tendencia contraria a Thompson.

Pocas horas antes de la Asamblea Cantonal del Partido Liberación Nacional, donde Thompson presentaría su postulación (a contrapelo de los intereses de la tendencia que apoyaba don Edwin), se da la detención (aunque el Alcalde se presentó voluntariamente ante la autoridades ya que no estaba en la municipalidad porque disfrutaba de vacaciones), por un asunto relacionado con presuntas irregularidades en la entrega de patentes de licores.

Estuvo encarcelado trece horas, se le suspendió del cargo mientras continuaba la investigación de don Edwin por tráfico de influencias y prevaricato. Al final no hubo acusación y se determinó que en el gobierno local se actuó conforme a legalidad.

Esto generó una investigación interna en el Poder Judicial para determinar los motivos del entonces fiscal para proceder de la forma que lo hizo, sin embargo se pensionó a mitad del procedimiento.

¡Para verdades, el tiempo!

 

Escoltas, una necesidad amparada a derecho y no un lujo

Escoltas, una necesidad amparada a derecho y no un lujo

Se ha señalado de forma infundada que mentí a los magistrados sobre las medidas de seguridad conocidas como “escoltas”.  

Si una magistrada por error da un dato inexacto o incorrecto, no significa que haya mentido, pero tampoco esto significa que la persona que tiene el dato exacto haya faltado a la verdad. Si un medio de comunicación asevera en un titular que he mentido, falta a la ética periodística y desnuda su agenda.

Mi trabajo en Limón contra el crimen organizado y narcotráfico me generó una serie de enemigos, algunos de ellos reconocidos en juicios mediáticos quienes han expresado abiertamente sus amenazas.

En una oportunidad fui el objetivo de un atentado fallido ya que la bala no me alcanzó ni a las personas que me rodeaban, sin embargo, esto nunca me detuvo en mi lucha contra el crimen organizado.

Serví al país como Comisionado Nacional Antidrogas, Viceministro y Ministro de Seguridad y director de la DIS, posiciones en las que siempre tuve al narcotráfico como objetivo, ya que este delito destruye nuestra sociedad y genera más violencia.

Cuando empecé a trabajar en la Sala III fui consultado sobre las personas que me acompañan en la labor de seguridad, manifesté que son medidas extraprocesales fundadas en resoluciones emanadas de órganos competentes, palabras más, palabras menos, y no hubo dudas ni aclaraciones adicionales que me fueran solicitadas.

Si algún compañero o compañera interpretó mis palabras como si esto fuera parte de la Unidad de Víctimas y Testigos del Ministerio Público es un error, así como también lo es hacer público que un sujeto se encuentra bajo protección o no, porque en un tema tan sensible existe el deber legal de confidencialidad.

La protección que se me brinda es una necesidad, amparada a derecho. Mis fuertes e incansables acciones contra el crimen organizado generaron la necesidad de esa protección, la cual tiene un amplio fundamento legal: dictámenes de la Procuraduría General de la República N° C-064-1997 y C-293-2003, artículos 12, 139 inciso 3) y 140 incisos 6) y 16) de la Constitución Política, artículos 4 y 5 de la Convención Americana de Derechos Humanos, artículo 1, 2, 4, 8 incisos c) y d) y 22 de la Ley General de Policía .

La Unidad Especializada de la Dirección General de la Fuerza Pública brinda esta protección desde el 28 de febrero del 2015, a quienes aprovecho para expresar públicamente mi gratitud.

Quienes hemos recibido esta protección podemos dar fe que en todo momento se añora la libertad de la que goza todo costarricense en la calle, pero es el precio a pagar por dar la milla extra en la lucha contra la delincuencia.

Cientos de detractores me los he ganado por actuar con firmeza contra la delincuencia, de la cual necesito protección para poder seguir dando esa lucha por Costa Rica.

Ante lo que se me acusa me defiendo con la verdad

Ante lo que se me acusa me defiendo con la verdad

En la comparecencia ante los señores diputados de la Comisión Investigadora de los Créditos Bancarios respondí cada pregunta con la verdad, aunque sabía que sería muy doloroso ya que era necesario ventilar temas de mi vida familiar muy privados sobre el viaje a Panamá.

Aunque las preguntas no se enfocaron en lo que se esperaba como lo son los asuntos crediticios de una empresa importadora de cemento (razón de ser de la Comisión), se me señaló de mentir en mis manifestaciones previas a la prensa sobre el viaje a tierras canaleras.

En octubre del año pasado comuniqué en mi casa que iba para Panamá por motivos laborales para ocultar que me vería ahí con otra persona que no es costarricense, panameña o asiática, con quien no podía ser visto por razones estrictamente personales.

Cuando todo esto inició y un periodista me preguntó sobre este viaje, el mundo se me vino encima, pensé en mi hogar, que mi hijo estaba recién nacido para esas fechas y la tormenta que enfrentaría, por eso tuve la descontextualizada respuesta que viajé a comprar ropa de bebé (sí compré, pero no andaba en eso), ese ocultamiento a mi familia ya es burla y escarnio nacional, cuyas consecuencias personales estoy enfrentando.

En lo que tiene que ver con mi vida pública, mi trabajo como magistrado, sin ser perfecto no he fallado, por lo que las “mentiras” que se me endosan son de mala fe o conclusiones precipitadas:

➤El viaje a Panamá fue estrictamente personal y lo mantuve en secreto en el ámbito familiar. Por ende, toda la logística estuvo diseñada para que en mi casa no se dieran cuenta del motivo.  No quería toparme con nadie conocido, me hospedé en dos hoteles como parte de mi privacidad, y en más de una ocasión me tocó disimular con personas que me saludaron, entre ellas Bolaños, quien andaba en sus asuntos y estaba en solo UNO de los dos hoteles donde yo dormí.

➤Es falso que el letrado Justo Pastor López llamara de mi parte a Frankarlo Pessoa para asuntos relacionados con causas penales de créditos bancarios. Fui informado de una aparente situación muy grave en un juicio de Guillermo Quesada no relacionado con el asunto de la Comisión, lo hice de conocimiento del Ministerio Público (tal como corresponde) y le di un seguimiento básico, como lo indiqué claramente ante los señores diputados.

➤Es falso que mi letrado visitara la Fiscalía por razones distintas a la gran amistad que lo une con ex-compañeros con los que trabajó recientemente.

➤Es falso que acompañara a Bolaños a una audiencia o indagatoria en la Fiscalía. Lo que él necesitaba es similar a la hoja de delincuencia y la misma funcionaria Gabriela Quirós dejó claro en la Comisión que no le hice el trámite.

➤Es falso que don Ottón Solís me buscó exclusivamente para denunciar asuntos relacionados con un cantón guanacasteco, si lo mencionó cuando estuvo en mi casa fue circunstancial pero ahora se convirtió en su coartada para negar que me pidió perseguir penalmente a sus enemigos políticos, el entonces diputado Henry Mora y a los diputados Luis Vásquez y Jorge Rodríguez, lo remití donde el fiscal general quien es el único que puede investigar a miembros de Supremos Poderes. El no poder satisfacer a Solís me hizo merecedor de su odio pero yo no puedo actuar contra los deberes del cargo.

Mi vida está armada en la verdad y mi falla familiar de hace un año ya fue confesada no solo en mi casa, para mayor dolor lo tuve que hacer frente al país.

No tengo conocimiento, relación o nexos con créditos bancarios para importación de cemento, modificación de reglamentos, mensajes de whatsapp urgiendo y felicitando por desembarcos ni he estado en reuniones en Casa Presidencial, Asamblea Legislativa o ministerios sobre el tema.

Nunca he resuelto una causa penal contra Juan Carlos Bolaños, la sentencia de desestimación en favor de Otto Guevara Guth y Víctor Morales Zapata, se hizo por recomendación del Ministerio Público y el proyecto de desestimación estaba a cargo del magistrado presidente doctor Carlos Chinchilla, dicha sentencia la firmé junto a cuatro colegas magistrados.
IMPORTANTE:

➤El fiscal Ricky González, encargado del proyecto en el Ministerio Público, bajo fe de juramento, manifestó que NO recibió ninguna presión sobre este caso. De nadie, ni de Jorge Chavarría, a pesar de que este último lo está señalando como el único responsable.

➤El magistrado Chinchilla ha aclarado en medios que no es mi amigo y en lo laboral tampoco ha mostrado solidaridad o respeto por mis derechos. Confío que él manifestará bajo juramento en la comparecencia legislativa que no recibió presiones mías para la resolución desestimatoria en la causa contra Guevara y Zapata. Don Carlos es de los jueces más prestigiosos del país como para dejarse influenciar por algún colega.

➤Falta por comparecer  la letrada o letrado del magistrado Chinchilla que redactó el proyecto de desestimación, quien estoy seguro dirá la verdad y bajo fe de juramento dejará claro, como todos, que tampoco recibió presión alguna. A pesar de que don Carlos no es mi amigo, confío en su probidad y que saldrá bien librado de estos señalamientos.
Costarricense, las pruebas son contundentes, no hay espacio para tráfico de influencias de mi parte.

Es cierto que NO debí ir a Panamá, pero no tiene relación en absoluto con cemento chino pero sí con desaciertos personales sin relación a mi trabajo. Arreglé mi vida después de ese viaje y no sentí que fuera necesario dar pormenores en mi hogar, hoy ya todo se sabe y a nivel nacional.

El viaje a Panamá fue el último de su especie, fallé como esposo pero mi cargo lo he ejercido con probidad. Soy inocente y no descansaré hasta demostrarlo. Por esto, no me abstuve de declarar ante los señores diputados, en contra de las recomendaciones de mi doctor, familia y amigos.

Aunque no tiene nada de malo abstenerse de declarar, sí debo expresar que en algunos momentos sentí que no se busca solo la verdad, también hay intención de adelantar criterio, culpabilizar, humillar, herir y avergonzar al compareciente, sobre todo con hechos no relacionados con el ámbito de investigación de la Comisión.